2 Minute beach clean

No queremos despedir este curso sin hablaros de una iniciativa que podéis poner en práctica este verano, que está extendida por todo el mundo gracias a las redes sociales. Se trata del hashtag #2minutebeachclean que muestra imágenes de todo tipo de gente recogiendo basuras de las playas que visitan por todo el planeta. El objetivo de esta acción es convertir en hábito recoger algo de basura siempre que vamos a la playa. Esto no significa que recojamos todo lo que nos encontramos (es imposible), pero sí que dejemos el lugar un poco más limpio de lo que nos lo hemos encontrado. Sólo con que todos dediquemos 2 minutos a recoger antes de volver a casa, ya estaremos marcando una diferencia.

¿Recoger basura de otros? 

Parece que está mal visto recoger basura que no es tuya, pero como bien señalan en el blog Vivir sin plástico "tenemos que quitarnos esa idea de la cabeza. No tenemos ningún motivo ni de sentirnos avergonzados por recoger basura, ni por hacer algo que es por el bien común. Una vez que se rompe el tabú de recoger basura del suelo, otras personas que también sienten igual que tú, se animan a hacerlo."

Recoger en familia

No nos cansamos de recordar que somos ejemplo para nuestros hijos. Si les enseñamos que vale la pena luchar por mantener limpio el medio ambiente (aunque siempre habrá otros que lo descuiden) esto se les quedará grabado a fuego.

Por eso, os animamos a realizar la recogida en familia. Siempre que vayáis a la playa, llevad una bolsa para recoger la basura que os encontréis y dejar la playa al menos un poquito mejor que cuando habéis llegado.

Es cierto que hay que tener algunas precauciones, porque por desgracia hoy en día podemos encontrar de todo, y habrá objetos que será mejor que recojamos los adultos. Pero eso no ha de impedir que animemos a los niños a recoger plásticos y otros objetos para que la arena quede más limpia.

Podéis investigar con ellos antes de hacerlo la primera vez, para que entiendan que se trata de algo importante. Os animamos a indagar un poco más y veréis cómo os motiva ver a otras familias haciendo lo mismo.

Un mundo sostenible (IV): ahorrar agua

¿Sabías que sólo el 2,5 % del agua del planeta es agua dulce?

Del cual un 69 % se encuentra en glaciares y hielos, un 30 % en aguas subterráneas, un 0,7 % en permafrost y tan solo un 0,3 % en lagos y ríos, la fuente principal usada para el consumo humano diario.

En Papa en la Conferencia Internacional “La gestión de un bien común: el acceso al agua potable para todos” en Roma el 12/11/2018 comentó: “Las dramáticas estadísticas de la sed, especialmente la situación de aquellas personas que enferman y que a menudo mueren a causa del agua insalubre, es una vergüenza para la humanidad del siglo XXI”.

El agua es un bien natural, limitado, escaso y esencial para la vida en la tierra. Los que tenemos la suerte de disponer de ella en nuestros hogares, hemos de ser conscientes de la importancia de hacer un buen uso. Y, como os recordamos siempre, hemos de enseñarlo a nuestros hijos desde pequeños: el agua es un tesoro que hemos de cuidar y no malgastar.

¿Qué trucos podemos poner en práctica en casa para ahorrar agua?

Gadgets que nos pueden ayudar a ahorrar agua:

Calculadores del consumo: calcula el agua que gastas. Watterpebble te avisa como si de un semáforo se tratase de cuándo estás malgastando.

 

Un mundo sostenible (III): Comida

Continuamos la categoría de sostenibilidad con un tema que seguro podemos mejorar en todas las casas: no desperdiciar la comida.

Es una pena pero en nuestro país se tira muchísima comida. Por mala planificación, por comprar de más, por tener mal organizada la nevera y despensa...

La organización y planificación es clave para evitar que la comida se nos estropee y acabe en la basura.

También es importante conservar los alimentos correctamente.

Por eso os proponemos que os unáis al reto: no más comida a la basura!

A continuación tenéis algunos tips que nos pueden ayudar a evitar tirar la comida y además ahorrar en nuestra compra.

1. Antes de hacer la compra, hacer un menú para comprar lo necesario y no acabar con cosas extras que no sabemos cuando usaremos. Puede ser una lista un poco flexible para aprovechar las ofertas, nos ayudará a ahorrar en lo que tenemos que comprar pero sin acabar con extras que no están en el menú.

2. Revisar a menudo la despensa y congelador, especialmente antes de ir a comprar, para controlar lo que se está a punto de estropear. Así podemos aprovechar esos ingredientes que ya tenemos para nuestro menú y evitamos que se desperdicien. Especialmente los alimentos que van a caducar pronto.

3. Hacer recetas de aprovechamiento con los restos. En el blog de Cristina Ferrer podréis encontrar muchas ideas, como aprovechar las sobras de un pollo asado para hacer un chili de carne o la espina y cabeza del pescado para hacer un caldo. O el verde del puerro para purés, caldos o lo que surja.

4. Calcular bien las cantidades para que luego no sobre comida si no es necesario. Está muy bien cocinar de más y guardar tupper para otra comida o cena, siempre que realmente lo vayamos a usar. Pero que no sea una costumbre cocinar siempre para 8 si en casa somos 4. Es probable que esas raciones de más que cocinamos “por si acaso” luego se queden en la nevera sin aprovechar, porque el resto de la semana hemos cocinado otras cosas o hemos comido fuera, etc.

5. Congelar antes de que se ponga malo. Hay cantidad de alimentos que no estamos acostumbrados a congelar, como el tomate frito, la fruta, el queso... si cogemos el hábito de congelar cuando vemos que no lo vamos a gastar a tiempo, lo podremos aprovechar más adelante.

Si queréis uniros al reto #cerocomidaalabasura en el blog de Alicia Iglesias encontraréis más ideas sobre este tema 😉

Los primeros pasos para llevar a cabo este reto son ser más conscientes de lo que tiramos y lo que tenemos, estar más pendientes para aprovecharlo bien o congelarlo antes de que se estropee y, por supuesto, controlar las compras. 

Huerto en casa: primeros pasos

Antes de que nos demos cuenta estará aquí de nuevo la primavera y empezará la mejor época para plantar. Como habréis visto en el post de este lunes sobre el Garden Project, nuestros pequeños ya están totalmente familiarizados con el cuidado del huerto y por eso hemos pensado que sería una buena idea que empecéis vuestro pequeño Garden Project en casa 😉

Os explicamos aquí los primeros pasos para conseguir vuestro pequeño huerto casero:

El primer paso para conseguir un pequeño huerto en casa es hacer un semillero. Consiste en plantar las semillas en un recipiente con tierra húmeda y con luz pero no sol directo y a temperatura un poco alta (alrededor de 20ºC) para que las semillas empiecen a crecer.

Podéis usar rollos de WC o de papel de periódico o botellas de plástico para rellenarlos de tierra y plantar las semillas. O comprar un semillero ya preparado en cualquier garden o tienda de jardinería.

Una vez plantadas vuestras semillas, hay que ir regando la tierra cada pocos días, pero con cuidado de no remover las semillas. Más que regar, hay que rociar simplemente para que se mantenga la humedad.

Para conseguir un “efecto invernadero” y que las semillas crezcan bien podéis poner un plástico o un poco de film transparente con algunas rajas (para que pase el aire) y así se mantiene mejor la temperatura. En cuanto las plantitas empiecen a crecer altas, lo quitáis para que puedan ir subiendo.

Es importante ir girando el semillero de vez en cuando para que la planta crezca recta, porque se guiará por la luz del sol.

En primavera podéis sembrar casi de todo. Podéis consultar en internet alguna guía de siembra de la planta en concreto que os interesa y los cuidados que necesita. Como veréis, algunas necesitan más espacio, o más sol. Algunas se pueden transplantar una vez tienes las semillas crecidas y otras será mejor sembrarlas en su sitio definitivo. Todo esto hay que tenerlo en cuenta antes de empezar a hacer nada.

También es importante saber la distancia que tienes que dejar entre las semillas y entre los distintos tipos de planta, en el caso de que las siembres todas en un mismo recipiente (un macetero grande, por ejemplo).

Para marcar qué habéis plantado en cada zona o en cada recipiente podéis usar palitos de madera como estos:

Si no sabéis por dónde empezar, os aconsejamos plantar primero algunas aromáticas (perejil, albahaca, menta) o tomates, que suelen ser fáciles de mantener 😉

¿Os animáis a cultivar vuestros propio huerto casero?

Decorando con materiales reciclados

Esta semana os hablamos en el blog de la importancia de reutilizar antes de tirar. Hay muchos materiales que habitualmente desechamos y podríamos aprovechar para otras cosas, como decorar o hacer actividades con los niños.

Hoy os traemos algunos ejemplos con diferentes materiales para que os inspiréis y os animéis a darle una segunda vida a estos envases antes de tirarlos 😉

1. Cajas de cartón (de cereales)

Podéis forrarlas y decorarlas para que os ayuden a mantener ordenados papeles, carpetas, dibujos de los niños o lo que se os ocurra.

2. Botellas de vidrio

Pueden servir de floreros así de bonitos.

3. Latas

Las latas de conservas también se pueden pintar y aprovechar como pequeños maceteros para plantar por ejemplo hierbas aromáticas en casa (perejil, albahaca, menta...)

4. Cartones de huevos

Podéis aprovecharlos para montones de manualidades y actividades para los peques. Hoy os damos una idea muy práctica: usarlos como paleta para las pinturas. Es una forma de evitar que los potes de pintura se derramen cuando están pintando. Así se convierte en una actividad un poco más limpia 😉

5. Tapones de corcho

Este DYI ya es nivel un poco más avanzado, pero es una idea genial para convertir los tapones de corcho de las botellas de vino en pequeños maceteros con imán para la nevera.

Y tú, ¿qué envases sueles reutilizar?

Un mundo sostenible (II): Reutilizar

“El consumismo, gastar más de lo necesario, la falta de austeridad en la vida, es enemigo de la generosidad”. Homilía del papa Francisco el 26 de noviembre de 2018.

No hay duda que debido a los problemas medioambientales que está generando el consumo exagerado de bienes y productos, el reciclaje se ha convertido en una necesidad y una actividad importante en el final de vida de un producto.

En el post anterior sobre sostenibilidad comentamos que si queremos niños responsables con su entorno, tendremos que ser sus mejores ejemplos y crear hábitos desde pequeños en casa y en el cole.

Hoy nos gustaría darte algunas recomendaciones para reutilizar productos cotidianos con el objetivo de darles una segunda vida útil y así evitar el consumismo y la producción excesiva de residuos. Antes de tirarlo, ¡reciclarlo!  (¿Os suena esta frase, verdad? 😉 )

Aquí tienes algunas ideas que puedes poner en práctica desde ya mismo y organizar, incluso, actividades en familia a su alrededor. ¿Empezamos?

  1. Ambiteca: Es un espacio fijo de intercambio de objetos de segunda mano en Sant Cugat y alargar así la vida de los materiales que están en buen estado. El sistema funciona con puntos (te dan puntos cuando dejas artículos y gastas puntos cuando te los llevas). En la inscripción te regalan 10 puntos. Todos los artículos están colocados como en una tienda. Te lo recomendamos especialmente para juguetes, libros y películas infantiles. Hay gran variedad y en buen estado. (Avinguda de les Roquetes-s/n, (tocando la rotonda de la Av. Cerdanyola) http://stcrecupera.santcugat.cat/
  2. Manualidades a partir de materiales reciclados, como botellas: los floreros realizados a partir de botellas de vidrio son una de las manualidades clásicas pero también puedes, por ejemplo, hacer portavelas o directamente utilizarlas como jarra de agua. Otra idea para reciclar botellas es llenarlas con sal coloreada en varios tonos y usarlas como objeto decorativo. Para teñir la sal basta con frotarla con tiza de colores sobre un papel.
  3. Tarros de vidrio: El vidrio es un material que tarda mucho tiempo en descomponerse, por eso darle una segunda vida útil puede ser muy importante a la hora de ayudar a nuestro planeta. La idea es que uses botes como los de mermelada, conservas o incluso algunas botellas para guardar otros productos, así le darás varios usos y no tendrás que tirarlos. Se pueden utilizar como transporte de papilla de bebés, pueden ser más eficaces que los tarros de plástico que se venden en tiendas especializadas!
  4. Ropa: en primer lugar, recomendamos comprar con cabeza, sin dejarnos llevar por el consumismo. Pero cuando una pieza de ropa ya no nos sirve (porque a nuestros hijos se les ha quedado pequeña, por ejemplo) puedes buscar amigos o familiares a quien pueda interesar reutilizarla. También puedes encontrar puntos de recogida de ropa de segunda mano como los contenedores de Roba Amiga o Cáritas, que harán un buen uso de ella.
  5. Juguetes: también podemos pensar cómo dar una segunda vida a los juguetes. En primer lugar, enseñando a nuestros hijos la importancia de cuidar y arreglar los juguetes si se estropean, en lugar de tirarlos. Por otro lado, cuando un juguete ya no se usa y está en buen estado, también podemos donarlo a amigos y familiares o buscar una campaña de recogida de juguetes de segunda mano. Muchas parroquias, colegios o guarderías los recogen. También se hacen campañas específicas no sólo en época de Navidad sino durante todo el año.
  6. Muebles: intentar arreglar o hackear los muebles que ya nos gustan tanto o no nos sirven, en lugar de tirarlos y comprar nuevos. Buscar lugares de intercambio como mercadillos o aplicaciones como wallapop, antes de desecharlos.
  7. Papel: tener un cajón en casa y en el colegio para guardar hojas en sucio o papel borrador. De esta forma enseñamos a los niños a aprovechar el papel al máximo antes de tirarlo.

Un mundo sostenible (I)

«¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?» Esta pregunta está en el centro de Laudato si’, la Encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común.

Si queremos niños responsables con su entorno, tendremos que ser sus mejores ejemplos y crear hábitos desde pequeños en casa y en el cole.

Los cambios climáticos, la pérdida de la biodiversidad, el consumismo, la acumulación de residuos... son temas que deben preocuparnos. ¡Hay tanto que podemos hacer!

Tenemos que dejar de mirar hacia otro lado. Dejemos de creer que el problema es demasiado grande para nosotros, que quien tiene que actuar son las empresas, el gobierno, etc. Nosotros también podemos y debemos colaborar. Somos muy poderosos. Cada uno de nosotros. Con nuestras elecciones diarias.

Empezando por cambiar gestos y hábitos cotidianos, desde la reducción en el consumo de agua a la separación de residuos o el «apagar las luces innecesarias», como comenta el santo Padre.

Tenemos la libertad de cambiar muchas cosas con nuestro estilo de vida y nuestra manera de consumir.

Para empezar hemos de conscientes de la necesidad de ser sostenibles: si no somos sostenibles, somos insostenibles, ¡no hay punto medio! Hemos de posicionarnos.

Y los padres tenemos una gran responsabilidad porque el futuro del planeta depende de nuestros hijos. Si no les enseñamos desde pequeños, tendrán el mismo problema (o seguramente peor) que nosotros ahora.

Por todo esto, empezamos esta nueva sección en el blog, con la ilusión de aportar ideas que nos puedan ayudar a todos a ser más sostenibles en nuestro día a día y en nuestra familia. Os iremos explicando pequeños gestos que podemos hacer con nuestros hijos para ayudar al planeta.

Para ir tratando estos temas con los niños, os dejamos este enlace a un post con ejemplos de películas que nos pueden ayudar: cuatro películas para niños que les enseñarán qué es la sostenibilidad.

Green plant in a child hands